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INDUSTRIA DE LA MALTA: DESCRIPCIÓN GENERAL DEL CONTEXTO ACTUAL

27 septiembre 2018

green rye field at sunrise

En nuestra extensa y exploratoria historia como sibaritas, se han elaborado muchas técnicas para transformar distintos tipos autóctonos de granos. Aunque parezca increíble, la información que recabamos indica que la cerveza ha existido desde hace 5.000 años. En efecto, los sumerios ya comprendían el proceso de malteado y la preparación de alimentos y bebidas derivados.

A través de los años, el malteado se convirtió en un proceso común entre distintas culturas y sigue siendo así en la actualidad. En todo el mundo, las personas disfrutan de productos derivados de la malta, ya sea cerveza, licor de malta (como el whiskey), dulces, vinagre e incluso algunos tipos de productos lácteos, como leche fermentada o malteadas. ¿Qué sucede en la industria actual de la malta y qué se requiere de los malteros?




EL PESO DE LA CEBADA PARA MALTA

La malta es una gran familia de cereales procesados que se componen de distintas variantes adaptadas al mercado: malta para cervezas y cerveceros (donde podemos encontrar maltas estándar y maltas de especialidad), malta para destilar y malta para aplicaciones alimentarias. Los cereales que se adaptan particularmente bien a esta práctica son el trigo, el centeno, el sorgo y la cebada. Esta última es ahora el grano más popular que se envía al proceso de malteado.

En 2015, se produjeron 22 millones de toneladas de malta: El noventa por ciento provenía de la cebada. De las 144 millones de toneladas de cebada que se produjeron a nivel mundial en 2017, 108 millones de toneladas se dedicaron al malteado. Las principales razones de su popularidad entre los malteros es que la cebada es un cultivo de temporada corta, lo que significa que tendrá un par de cosechas por año, y es muy adaptable en lo que respecta al suelo y al clima.


EL SIEMPRE CRECIENTE MERCADO DE LA CERVEZA

En 2017, la industria de la cerveza representó un mercado de 111 mil millones de dólares. El consumo de cerveza a nivel mundial crece a un ritmo de más del 1 % cada año, mientras que la cerveza es la bebida alcohólica más consumida en todo el mundo. Junto con los lúpulos, la cebada cervecera es uno de los componentes principales de la bebida efervescente. La mayoría de los productos de la malta terminan en la producción de cerveza: Los cerveceros estadounidenses consumieron el 40 % de la producción local de malta el año pasado.

A medida que aumenta la cantidad de fábricas de cerveza y el gusto por las cervezas de buena calidad, también aumenta la demanda por malta de alta calidad. El Análisis de mercado del Departamento de Comercio de Montana es claro en su informe: “Para la industria del malteado, todas las señales anuncian un cambio en la cadena de suministro. El segmento de crecimiento más rápido de la industria de cervezas artesanales, las pequeñas fábricas de cerveza, demanda productos de calidad de origen local o con un lugar de origen rastreable. La industria artesanal ahora tiene el poder de compra colectivo para determinar la producción de proveedores de malta”. El mercado de cerveza artesanal necesita más ingredientes, ya sea malta clara o de especialidad, para producir cerveza de calidad. En los últimos años, las ventas de cerveza artesanal aumentaron en más de un 6 %, y las exportaciones mundiales, en más de un 4 %.


UN PRODUCTO DE CALIDAD TODO EL TIEMPO

Por lo tanto, el grano se inspecciona en cada paso del proceso, desde la semilla en el campo, las diversas etapas de malteado, hasta la entrega a los cerveceros. Para respetar el gran valor que esperan los malteros, el grano debe cumplir con distintos estándares para poder usarlo, como: su alta capacidad de germinación (más del 98 %), la pureza de su variedad, sus propiedades en cuanto al agua y proteínas, los residuos de pesticidas y su clasificación, por mencionar algunos. Estas características y el mantenimiento del valor dependen de las condiciones de cultivo, cosecha, procesamiento y almacenamiento.

También significa que el proceso de manipulación de granos debe ser impecable, de modo que se respete cada variedad y el producto final sea homogéneo. Considerando el hecho de que una sola planta puede contener distintos tipos de cereal, es fundamental que el equipo sea adecuado para el trabajo. No se trata solo de que las etapas del malteado sean correctas, sino que además se debe dominar el empaque. Si los granos se mezclaran durante el proceso de elaboración y envasado, el producto final se vería enormemente afectado de maneras desagradables para todos los amantes de la cerveza. La línea de equipos debe adaptarse rápidamente a los diversos tipos de granos, a las densidades de productos a granel y al formato del empaque y el cambio debe ser rápido y completo para responder a la calidad que se espera en el mercado.


UNA TENDENCIA FUERTE

El mercado de cervezas artesanales continúa aumentando y se observa la misma tendencia en la cebada cervecera. Se prevé que el mercado de la malta tendrá un aumento de un 4 % durante la próxima década para sostener la demanda. Los cerveceros, así como los consumidores, desean que los ingredientes se originen y produzcan a nivel local, lo que motiva a los grandes cerveceros y fabricantes a encontrar malteros locales dispuestos y equipados para proporcionarles los ingredientes necesarios.

Un informe para la asociación de Cerveceros Europeos realizado por Royal HaskoningDHV en 2016 indicó: “Los cerveceros europeos son inversionistas importantes en países emergentes. No solo se comercializa la cerveza; los cerveceros europeos comúnmente invierten en producción local con materias primas de fuentes locales para marcas locales. Esto contribuye directamente al desarrollo y la prosperidad de países emergentes: a través de la generación de empleos, la inversión en infraestructura, el mejoramiento de la gestión de la cadena de suministro y el compromiso con la sostenibilidad a través de los códigos de derechos humanos y de proveedores, que se adhieren a normas mundiales”.




Esta realidad de mercado exige que los malteros, sin importar el tamaño o la ubicación, estén preparados para satisfacer la demanda a partir de pequeños y grandes fabricantes de productos derivados de la malta. Deben ser capaces de ofrecer distintos tamaños de empaques para responder a las demandas de clientes pequeños o grandes. Si se asegura que todo el proceso se maximice desde el campo hasta el pallet, los malteros tendrán el poder para mantener el valor agregado de su artesanía y entregar una malta sabrosa y de alta calidad a todos los cerveceros allá afuera, por el amor a la cerveza.

¡Salud!

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