La nueva ensacadora robotizada abre grandes y nuevas oportunidades de productividad para los exportadores de soya

La nueva ensacadora robotizada abre grandes y nuevas oportunidades de productividad para los exportadores de soya

La humilde soya ha sido reconocida durante los últimos 4.000 años como un alimento básico principal y un ingrediente medicinal en Asia, pero solo recientemente se ha aceptado ampliamente en el resto del mundo como una sabrosa legumbre rellena de un increíble valor nutricional para el consumo humano. Posiblemente, su versatilidad es inigualable en la producción moderna de alimentos, ya que se usa hoy en día ampliamente en su forma de vaina inmadura verde de edamame, paquetes salados de salsa de soya, suave y movedizo tofu, natto fermentado y rico en proteínas, suaves y dulces bebidas de soya, sabrosas pastas de miso o simplemente como soya seca y crujiente. Aunque la soya se presentó por primera vez a los agricultores de EE. UU. en 1765, Canadá no evidenció el cultivo de soya en tierra propia sino hasta 1855. Pero, a pesar de la entrada relativamente tardía al juego, Canadá se ha convertido en un participante principal en el cultivo de soya de tipo alimentario para el mercado asiático, gracias al ejemplo de la empresa de propiedad privada S.G Ceresco Inc.

Ceresco, con su casa matriz ubicada en el distrito de Saint-Urbain- Premier, a lo largo de la costa sur de Montreal, brinda empleo a más de 70 personas con las que se realiza la manipulación, almacenaje y empaque de grandes cantidades de soya que aproximadamente 450 productores de soya de todo Quebec envían a granel, los que cosechan de manera colectiva miles de acres de campos de floración de color morado.

“No somos específicamente agricultores de soya ni la procesamos”, detalla el director de operaciones, Manuel Gendron. “Después de recibir la soya cosechada, cernimos el producto (lo que llamamos acondicionamiento), lo pasamos a almacenaje y, luego, lo ensacamos y distribuimos a nuestros clientes, quienes se encargan del procesamiento”. La empresa, fundada por la familia Gripon en 1981 al comprar una granja de 100 hectáreas, utilizaba originalmente equipos de limpieza de granos existentes en la granja para satisfacer las necesidades de unos pocos productores locales involucrados en el cultivo de avena, cebada y soya.

En 1988, Semences Gripon comenzó a comercializar soya limpia a clientes europeos y, en 1990, se dio marcha a la distribución a Asia, con un cargamento inicial de 50 contenedores, lo que alcanza un total de más de 1.000 toneladas de soya a nuevos clientes en Hong Kong, Malasia y Singapur.

Crecimiento temprano

“En 1993, la empresa realizó inversiones sustanciales con la construcción de silos y depósitos de almacenamiento y la adquisición de una segunda línea de acondicionamiento de soya”, recuerda Gendron. “Luego, se adquirieron los derechos comerciales de la variedad Colibrí de la soya que utilizada para producir natto y, en 1996, ya se lideraban las exportaciones de soya para consumo humano hacia el Japón”.

Después de cambiar su nombre a Ceresco en 2001, con lo que rinde homenaje a la diosa mitológica romana de la agricultura, la cosecha y la fertilidad, la empresa experimentó un crecimiento increíble en la siguiente década y estableció su propio centro de investigación en Saint-Urbain- Premier en 500 hectáreas de tierras excelentes y fértiles para cultivo en la región de Montérégie en la provincia de Quebec. Gendron señala que el 100 por ciento de la soya de Ceresco son organismos que no se han modificado genéticamente, donde el 40 por ciento son de las variedades denominadas de identidad protegida (IP) y el resto son convencionales o variedades IP de otras empresas de semillas.

Agrega que toda la soya de Ceresco se produce principalmente para mercados de consumo humano en Asia, Europa y América del Norte. “Cerca del 60 por ciento del volumen se comercializa hacia el Japón (contamos con oficinas de ventas en Yokohama), con un 20 por ciento adicional hacia el resto de Asia.

 “Europa recibe el 10 por ciento y, el 10 por ciento restante, se distribuye a los clientes de EE. UU. y Canadá”, señaló Gendron a la revista Canadian Packaging durante una visita reciente a la gran instalación de 2.323 metros cuadrados (25.000 pies cuadrados) que ostenta cuatro pisos de cernido en la planta y una capacidad de almacenamiento en silo de 30.000 toneladas métricas.

Además, agrega, “Actualmente, estamos desarrollando la cobertura de mercado en China y Europa; dos áreas que creemos alojan un gran potencial para nosotros”. Según Gendron, gracias al establecimiento de normas de la más alta calidad en la industria, Ceresco adquirió una excelente reputación a nivel mundial que ha ayudado a atraer y mantener clientes de procesamiento de alta calidad. Gracias a la pureza y amplia variedad de semillas, las exigentes medidas de control de calidad, la selección meticulosa de la soya y la rápida atención al cliente, Ceresco se ha convertido en un sinónimo de soya de excelente calidad; actualmente se comercian más de 15 variedades de soya, cada una de ellas con diferentes niveles de características, tales como proteínas, aceites, tamaño, etc.

Consuma lo realmente rico en nutrientes

“La soya es uno de los alimentos naturales más ricos en el planeta”, comienza Gendron. “Contiene una gran cantidad de proteínas, carbohidratos, lípidos, vitaminas A y B, potasio, calcio, magnesio, zinc y hierro. “Asimismo, el consumo regular de soya puede reducir los bochornos, trastornos de la menopausia, el desarrollo de osteoporosis y problemas de memoria, junto con proporcionar un apreciable control de la diabetes, una reducción de las enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer, tales como colorrectal, de próstata y de seno”, continúa. Gracias a tales sorprendentes beneficios para la salud atribuidos a la soya, es que el consumo se elevó en todo el mundo.

Aunque Ceresco sí produce soya para su procesamiento, aproximadamente el 99 por ciento del producto viene de otras granjas en Quebec y de algunas importaciones desde los EE. UU.

“Nuestra instalación de cernido está abierta durante todo el año, las 24 horas del día; es por esto que contamos con grandes instalaciones de almacenamiento en silo”, detalla Gendron. “Solo detenemos el funcionamiento dos semanas al año, para realizar el mantenimiento preventivo principal en nuestros equipos, aunque se realiza mantenimiento preventivo menor de manera regular durante todo el año”, agrega. Según Gendron, aproximadamente el 15 por ciento del producto de Ceresco se empaca en bolsas de papel de tipo alimentario de 30 o 25 kilogramos; cinco por ciento se empaca en bolsas de una tonelada métrica; 80 por ciento se empaca en contenedores para productos a granel de 6 y 12 metros (20 y 40 pies). “El papel se ha convertido en el material favorito para bolsas más pequeñas, ya que nuestros principales clientes en Japón no pueden desechar o reciclar bolsas de polipropileno, a menos que paguen una tarifa”, menciona Gendron y agrega que Gelpac Inc. de Marieville, Quebec ha funcionado por muchos años como un admirable proveedor de las bolsas de papel resistentes de tres y cuatro capas que Ceresco usa según el cliente. Una nueva línea de ensacado completamente automatizada ayuda a Ceresco, la cual se compró a través de Premier Tech Chronos, con sede en Rivière-du-Loup, Quebec, un líder internacional en el desarrollo de equipos de empaque de bolsas de alta tecnología. “Ya que el 15 por ciento del producto se empaca en bolsas, usamos una báscula y un paletizador automatizados desde el año 2000, pero con el aumento continuo en las ventas de volumen y el aumento esperado en las ventas de volumen, nos vimos en la necesidad de adquirir una nueva báscula, una ensacadora y equipos de costura, etiquetado y paletizado que fueran más eficaces”, comenta Gendron.

“Realizamos una búsqueda exhaustiva, pero la opción desde el principio fue sorprendentemente simple; adquirimos una línea completa de maquinarias Premier Tech, ya que ellos cuentan con los mejores equipos”. La línea de maquinarias Premier Tech, instalada en junio de 2011, ha permitido que Ceresco logre tasas de producción mucho más rápidas, confiesa Gendron. Visto que la línea antigua solo podía producir entre seis y siete bolsas por minuto, la nueva línea básicamente duplicó la producción, al mismo tiempo que proporciona un empaque final de mejor calidad, además de ahorrar algo de dinero en el camino. La ensacadora de boca abierta PTH-920 proporciona una solución única para usuarios como Ceresco, según Premier Tech. Aunque está diseñada específicamente para materiales de flujo libre, tal como la soya, funciona igualmente bien con bolsas de polipropileno, de polietileno y de papel. Aunque la ensacadora PTH-920 es, de por sí, una máquina semiautomática, Ceresco la automatizó completamente con ANDY de Premier Tech, una unidad de transferencia robotizada, de patente pendiente, que ayuda a aumentar la velocidad total de la línea de producción hasta 20 bolsas por minuto, según el tamaño de la bolsa.

“Estamos muy orgullosos de nuestra unidad ANDY”, revela Gendron. “También somos una de las primeras empresas en el mundo en utilizar esta tecnología, la cual ciertamente hizo que nuestra línea de producción fuera más rápida, más precisa y más confiable con el mínimo de mantenimiento requerido.

“Ahora, podemos producir hasta 16 bolsas por minuto, lo cual agrega flexibilidad a la carga”. Agrega: “También mejoramos la calidad de nuestro ensacado, ya que esta máquina ayudó a mejorar la eficacia del equipo de costura que sella la bolsa”.

Un asunto de sensibilidad

Dado que la ensacadora está provista de un sensor que detecta imperfecciones en el ensacado y en las costuras, Gendron señala que a los empleados les resulta muy fácil su uso; lo que convierte a las instancias de solución de problemas en algo muy simple y poco probable, dado que se pueden realizar ajustes externos con tiempos de interrupción de servicio mínimos, según las distintas extensiones de ancho y largo.

“Además de tener capacidad para 250 bolsas a la vez, la ensacadora cuenta con un sistema de detección de bolsas en el conducto, que ayuda a evitar que se derrame soya al piso”, señala Gendron. “Son cosas pequeñas como esas las que hacen que esta máquina sea ideal para nosotros”.

Gendron destaca el hecho de que Ceresco haya optado por Premier Tech tras su asistencia a la feria comercial internacional, Pack Expo International 2010, realizada en Chicago y en la que se realizaron comparaciones entre equipos similares. “Tras conversaciones con nuestros proveedores, todos ellos coincidieron en hacer alusión a Premier Tech”, señala Gendron. “Además, tras intercambiar palabras con el personal de Premier Tech, me quedé con la impresión de que ellos habían sido los únicos en demostrar inquietud por nuestras necesidades específicas. Eso fue muy importante para nosotros”. A partir del mismo inicio del proceso de compra, los equipos de dirección de proyectos, mantenimiento y producción de Ceresco accionaron de manera conjunta con el equipo técnico de Premier Tech, para asegurarse de obtener una completa compresión de las necesidades establecidas y de poder exponer en detalle las limitaciones del equipo; mucho antes alcanzar las instancias de análisis presupuestario. “El representante de Premier Tech, además, pudo respaldar con datos técnicos lo que exponía, hecho del que estoy muy agradecido”, destaca Gendron. Si bien es cierto que la calidad y el precio representaron un factor de importancia que tuvo peso a la hora de decidir abastecernos con Premier Tech, también fue muy importante el factor local para afianzar nuestra decisión.

“Puesto que nuestro centro de operaciones se encuentra en Quebec, nuestra idea era conseguir un sistema de cernido automatizado en francés; lo que resultaba ser un problema para otros proveedores”, detalla Gendron. Sumado esto al hecho de que no estaba entre las intenciones de Ceresco adquirir una línea de maquinarias de fabricación personalizada, con los consiguientes problemas.

“Cuando se invierte dinero en equipos, la transacción debe ser confiable".

Luego de su acondicionamiento para el trabajo con soya, el producto se distribuye cuidadosamente en incrementos de 30 kg en una báscula de peso neto E-55 de Premier Tech Chronos, la ensacadora PTH-920 llena una bolsa y un sistema robotizado LR Mate 200iC de Fanuc Robotics, comercializado e integrado al sistema Premier Tech Chronos, se encarga de sacar la bolsa desde la ensacadora y situarla en un sistema de transporte donde un dispositivo de etiquetado Packing & Palletizing Company estampa hasta dos etiquetas por bolsa, en las que se detallan el nombre del cliente, la fecha de cosecha y de lote, la fecha de vencimiento y la variedad de soya, luego de lo cual se procede al sellado mediante una máquina de coser Fischbein LLC 400. “El secreto de contar con una línea de maquinarias para coser automatizadas de buena calidad”, propone Gendron, "es lograr que los pliegues y los bordes de la boca de la bolsa se mantengan cerrados, siempre. Eso es algo que la ensacadora PTH-920, apoyada armónicamente por el sistema robotizado Fanuc, realiza, y la razón por la que obtenemos tan buenos resultados". Luego de ser cosidas herméticamente, las bolsas pasan por un dispositivo de codificación de caracteres Marsh PatrionPlus, fabricado por Videojet Technologies Inc., con el que se le traspasan a estas los datos de código de lote.

Luego, con la ayuda de un sistema de detección de metales E-Z Tec, modelo Eriez, adquirido en 2010 y adaptado por ingenieros de Ceresco para ser utilizado con la nueva línea de maquinarias Premier Tech, se realiza un búsqueda de cuerpos extraños antes de realizar el apilamiento en paletizadores de alto nivel AP-425 para que, posteriormente, una enfardadora con plataforma giratoria WCA-Smart, fabricada por Wulftec International de Ayer’s Cliff, Quebec, una división de M.J. Maillis Group, realice la preparación para el transporte. Gendron señala que el mercado de la soya es de rentabilidad inestable, debido a que los márgenes son bajos y a la naturaleza propia del nicho de mercado. "Es por esto que, para mantener la rentabilidad, en Ceresco nos concentramos siempre en los detalles”, señala.  “Ya sea que se consiga ahorrar unos pocos dólares en el material del que se componen las bolsas o se agilicen los tiempos de producción para poder atender a más clientes, o bien, se logre desarrollar una mejor soya, en Ceresco nunca perdemos de vista los detalles.

“No nos interesa ser parte del negocio de los grandes volúmenes y los precios reducidos”, comenta Gendron. “Por el contrario, para marcar la diferencia, nos esforzamos en ofrecer a nuestros clientes mejores variedades de producto y una mayor personalización de los empaques; lo que básicamente se traduce en  productos de calidad superior. “Hacemos todo lo que se debe hacer para mantener los niveles de confiabilidad, flexibilidad y adaptabilidad”, concluye; “es por eso que requerimos maquinarias que apunten a lo mismo".